viernes, 3 de agosto de 2012


                                                                
                                           Los sonámbulos del día.





         Aquellos  que pasean sin saber hacia dónde, esos que  van y ni saben si seguirán, si estarán mañana y tampoco parece importarles, producto de las faltas de expectativas que se construyó intencionalmente, son los calificados villeros, negros, pirañas, aluvión zoológico. Incontables  nombres, que califican a estos sonámbulos del día. Estos que no saben si caminan, si sueñan, si mueren. Caminan dormidos, esperando. Paradójicamente  es ahí cuando dejan  de consumirse, ése es el momento del agotamiento total, esos son los muchachitos oscurecidos, todo en ellos es sombrío y nadie que esté afuera de eso puede sentir, saber qué es no tener esperanzas y deambular, sin esperar ni soñar.  Dueños de sus quimeras, de sus despertares ya no lo son, ni saben si alguna vez lo fueron, si alguna vez los tuvieron. Son convalecientes de la  ilusión no cumplida, del sonambulismo sin despertares.
    Se puede afirmar, quizás sin exagerar que se está perdiendo toda una generación, otra descendencia flagelada, ocultada, desaparecida, sin miras hacia el futuro, otra generación sepultada con granos de cal. Aseguran dejar de consumirse cuando mueran o los maten, saben antes de despertar cuál será su final, no aspiran a una vida sin esos desechos que los acaban cada día, sin esperanzas de cambios, no temor al que vendrá.
    Mientras los mayores, los que tienen que hacerse cargo miran para el lado contrario, escapan a su responsabilidad, cómo no hacerlo si son cómplices. Si ellos dejaron que esto siga avanzando, que esto se convierta en un flagelo social, que arrastre a chiquilines, jovencitos que sienten su vida perdida. Y así seguimos mirando todos para otro lado.  A los chicos los están matando, parece un arreo contagioso, filas  enteras de sonambulitos desvanecidos, tambaleándose sin saber a dónde caer ni qué  esperar, ni qué pensar, ya que los pensamientos ya no están , simplemente el recuerdo de que pudo haber sido mejor, pero que no logró ser o no lo dejaron ser, no les dieron permiso de crecer, de salvarse, de soñar estando despiertos y no como se los ve por los pasillos , queriendo dormir otra vez al verse en ese aspecto despejado de puros desechos, de puro sonambulismo.
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   El sujeto que consume paco es capaz de intercambiar lo poco que tiene con los dealers por una dosis. Por esto es que esta droga está asociada con la delincuencia, ya que el delito se transforma en la forma de financiar su adicción.
    El paco posee la particularidad de alimentar un ánimo feroz y destructivo desconocido en nuestra sociedad, hasta el momento, en consecuencia se deben buscar soluciones legislativas diferenciales con otras drogas. Lo que se quiere decir con esto, es que cualquier estupefaciente crea idiotez o confusión de sentidos, si se leen investigaciones sobre los efectos del paco, se puede saber que tiene riesgos mortales y que el daño que provoca al sistema nervioso se asimila más aun veneno que a un estupefaciente. De esta manera, se dice que esta categoría le queda chica al paco, por eso la legislación penal debe ser distinta. Por lo que se deben tomar decisiones políticas urgentes y aplicarlas al contexto con las que estamos tratando. Los sonámbulos del día quedan por lo común, drásticamente aislados de su entorno social y familiar que podría prestarles asistencia y contención.
Éste es uno de los temas considerados urgentes en la agenda política, por ser considerado un tema social y no sólo una razón más de la inseguridad, tan mencionada en nuestros días. Se está hablando de una generación entera que se está consumiendo y matando, literalmente.
      Se piensa que se debería facilitar la obtención de becas en el Sedronar o ante la Coordinadora de Políticas Sociales en Adicciones de la Capital Federal.  Además, las autoridades de coordinación de Políticas en Adicciones deben tener mayor iniciativa en la generación de procesos judiciales de protección de personas. Consecuentemente deberían contar con el doble o el triple del presupuesto con el que hoy reciben. Claro está que algo se puede hacer, que está al alcance, intentarlo por lo menos, pero para esto, obviamente hace falta voluntad política, como en muchos de los temas en los que no se ven respuestas hoy en día. Se podrá contestar que con todas las obras que emprende el gobierno, ya le llegará el turno a este asunto. Sin embargo, se cree que semejante envergadura social no se puede dejar de lado, no proponer ni siquiera la intención, ya que este es uno de los tantos temas de los  que ni siquiera se habla.
       Una de las actitudes públicas que se tienen es un tratamiento bajo régimen abierto que es mucho más barato que uno bajo régimen cerrado, y la deserción o no inserción en los tratamientos deja abierta la puerta a la no recuperación. Además, en estos casos es necesaria la internación forzosa, el joven adicto no puede decidir por sí sólo. Sin embargo, en nuestro país existen convenios internacionales que exigen respetar la voluntad del menor, con esta excusa se favorecen los recursos abiertos, que en caso de adictos delincuentes es la cárcel, en  donde la asistencia social y el sostenimiento de un preso también resultan mucho más baratos que la recuperación de un adicto bajo régimen cerrado. Otra salida, también sin costo alguno para el Estado, es la muerte del adicto en procedimientos policiales o de autodefensa de la gente común unida en contra del que delinque, terminan siendo otra lamentable "solución" para este problema social.  
     Su única culpa fue nacer pobre, haberse concebido desde la marginación, ya que esta condición es la que hace que no se ocupen de este tema como realmente deberían hacerlo. Además del negocio que representa esta sustancia, lo cual provoca realmente un genocidio social. Si no se plantean políticas de prevención, tratamientos eficaces y al final la reinserción del adicto, como cadena última de este problema, vamos a seguir viendo en nuestra sociedad muertos vivos, caminantes sin rumbo, futuros cancelados, otra generación sepultada.
                                                                                                        Prof. Ermelinda Gamboa

5 comentarios:

  1. Esta bueno el texto. En algunos casos que conozco aveces quizas lo consumen por el hecho de "sentirse mejor" ya que supuestamente los deja alegres es solo mi opinion.

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  2. Muy bien Jésica!gracias por todos tus comentarios!y obviamente todos pueden dar la opinión que piensan, mientras no ofendan al otro!

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  3. También muchos consumen solo por pertenecer al grupo o sentirse "mas vivos" de lo que son..

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  4. La imagen me parece perfecta muy buena
    pienso que los motivos por loscuales una persona llega al consumo de drogas son multiples y varian segun la persona.Algunos por curiosidad, adaptacion, incluso para superar algun mal momento como la perdida de algun ser querido...

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  5. Está bueno saber sus opiniones chicas!gracias!

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